
René Dávila
MÉXICO.-En el Hospital de Gineco Obstetricia No 23 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), de la ciudad de Monterrey, Nuevo León, la señora Brenda Fabiola dio a luz a un bebé con peso de 5 kilos 400 gramos. No obstante de que el parto fue por cesárea, llama la atención la talla y peso de Diego, ya que por lo regular los bebés macrosómicos -definición que se les da a los niños que nacen con un peso mayor a los cuatro kilos al nacer-, son producto de madres diabéticas, pero este no es el caso
Aunque este tipo de alumbramientos, llamado macrosómicos, pueden ser factor de riesgo para la obesidad, en este caso, Diego y Paola Montserrat, su primera hija, no presentan esta problemática.
El doctor Raúl Cortés Flores, titular del servicio de ginecología de esa Unidad Médica, explicó que el recién nacido alcanzó una talla de 56 centímetros, él y su mamá de 21 años de edad, no tienen estas complicaciones de salud. No es común que una mujer dé a luz a más de un bebé macrosómico; hace un año dio a luz a Paola Monserrat, quien pesó al nacer 4 kilos 400 gramos.
La macrosomía puede ser un factor que favorezca la obesidad en estos niños, pero en el caso de Paola Monserrat no fue así, ya que la niña actualmente es de talla delgada, lo mismo se espera para Diego.
Se considera que el 10 por ciento de las madres con diabetes mellitus pueden procrear este tipo de bebés macrosómicos, quienes al nacer presentan inestabilidad metabólica; es decir dificultades para controlar la glucosa en la sangre y los electrolitos, y Diego no esta expuesto a estos riesgos ya que su mamá no sufre de diabetes.
Hace aproximadamente cinco años, se presentó un caso similar de un bebé con un peso superior a los cinco kilos, en el Hospital General de Zona No 6 del IMSS en San Nicolás de los Garza, aquel niño peso poco más de seis kilos.
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