En 2008 el número de niños y niñas de entre 5 y 11 años de edad con sobrepeso y obesidad ascendió a 4, 249, 217.
• El gobierno mexicano ha sido omiso en desarrollar políticas de protección a la salud y prevención de la obesidad
Desde hace varios años, México viene presentando problemas emergentes de salud pública; uno de los principales - identificado desde la década pasada - es el aumento de la obesidad entre su población. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la obesidad y el sobrepeso como "una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud", ambas son importantes factores de riesgo de enfermedades crónicas.
El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) señala que "el aumento del sobrepeso y la obesidad se ha presentado por igual entre los distintos niveles socioeconómicos, en las diferentes regiones y en las zonas tanto urbanas como rurales del país"; asimismo, estos problemas se han presentado entre los distintos grupos de edad, entre ellos la población infantil y juvenil.
La Secretaría de Salud señala que para 2008 el número de niños y niñas de entre 5 y 11 años de edad con sobrepeso y obesidad ascendió a 4, 249, 217 (nota 1). Por la magnitud que ha alcanzado, esta enfermedad es considerada como epidemia. La prevalencia de la obesidad infantil es un grave problema que continúa aumentando y "debido a las complicaciones a corto y largo plazo asociadas con esta enfermedad, es urgente diseñar programas e intervenciones que fomenten un aumento en la actividad física y mejoren la calidad de la dieta durante esta etapa"(nota 2).
Los efectos de la obesidad y la obesidad infantil afectan directamente el derecho que "toda persona tiene a la salud, entendida como el disfrute del más alto nivel de bienestar físico, mental y social", así como el "derecho a una nutrición adecuada que le asegure la posibilidad de gozar del más alto nivel de desarrollo físico, emocional e intelectual" (nota 3) . Estos "deben entenderse como derechos al disfrute de toda una gama de facilidades, bienes, servicios y condiciones necesarios para alcanzar el más alto nivel posible de salud."
Los Estados tienen la obligación fundamental de asegurar como mínimo la satisfacción de niveles esenciales de cada uno de los derechos, por lo cual deben: "adoptar medidas para prevenir, tratar y combatir las enfermedades epidémicas y endémicas; impartir educación y proporcionar acceso a la información relativa a los principales problemas de salud en la comunidad, con inclusión de los métodos para prevenir y combatir esas enfermedades" (nota 4).
En este sentido, el gobierno mexicano ha sido omiso en desarrollar políticas de protección a la salud y prevención de la obesidad, que regulen y sancionen la publicidad de alimentos "chatarra", informe a la población de los severos daños que ocasiona el consumo de estos productos y promueva la oferta de alimentos de buena calidad.
Por su parte, Alejandro Calvillo señala que debido "al crecimiento del problema de la obesidad a lo largo del tiempo, con indicadores claros de su presencia y desarrollo y con graves impactos en la salud de la población, es una manifestación de que el Estado ha incumplido con su obligación de velar por el derecho a la salud por omisión pues tuvo información suficiente para identificar el surgimiento del sobrepeso y la obesidad, al menos, desde hace 17 años; la Secretaría de Salud pudo haber evitado que estos problemas alcanzaran el grado de epidemia e incidencia". Además menciona: "la comunidad internacional coincide en que la causa del sobrepeso y la obesidad, en su magnitud de epidemia, ya no radica en los malos hábitos individuales sino en la conformación de un entorno al que se le ha denominado ambiente obesigénico (nota 5) ; así, el Estado violó el derecho de los mexicanos a la salud permitiendo el desarrollo y fortalecimiento de éste ambiente .(nota 6)
Aunque "solamente los Estados son los responsables últimos del cumplimiento de los derechos, todos los miembros de la sociedad -los particulares, las familias, las comunidades locales, las organizaciones no gubernamentales, las organizaciones de la sociedad civil y el sector empresarial privado- son responsables de la realización del derecho a una alimentación adecuada" (nota 7). Así, es necesario hacer conciencia de la magnitud de estos problemas.
El gobierno actual tanto en su Programa Sectorial de Salud como en el Programa Nacional de Salud 2007-2012 señala que impulsará una política integral para la prevención y control del sobrepeso, obesidad, diabetes mellitus y padecimientos cardio y cerebro-vasculares. Sin embargo, su propuesta esencial se restringe a proponer el cambio de hábitos y la adopción de "estilos de vida saludables", colocando la responsabilidad principal de las elecciones alimentarias "correctas" en la población. Esta perspectiva invisibiliza las dimensiones sociales del problema y quita responsabilidad a la política de salud gubernamental que debería ser activa en promover las condiciones que favorezcan y alienten decisiones saludables.
México se adhirió desde 2004 a la "Estrategia Mundial sobre Alimentación Saludable, Actividad Física y Salud para la prevención de enfermedades crónicas" promovida por la OMS, pero es hasta enero de 2010 cuando firmó un "Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria Estrategia contra el sobrepeso y la obesidad" que contiene 10 objetivos prioritarios (nota 8). Debemos de estar pendientes de las acciones que en el ámbito nacional se realizarán para prevenir y tratar la obesidad infantil y presionar para que los intereses comerciales de las empresas de alimentos procesados no prevalezcan por encima del interés público por la salud de los mexicanos. Jose Luis Garay
--
Publicado por LINO CALDERON para
ANAHUAC-TEXCOCO el 2/23/2010 05:32:00 PM
0 comments:
Publicar un comentario