SE CORRE EL RIESGO DE PERDER MÁS QUE DINERO AL ACUDIR A PSEUDO PROFESIONALES
René Dávila
MÉXICO.-Hay que tener cuidado de quienes se dicen expertos en la piel, ya que normalmente defraudan a los pacientes que buscan ahorrarse dinero pero terminan gastando más, y las personas exponen la salud y en algunos casos la vida. Es común dejarse influenciar por las intensas campañas de publicidad que prometen mucho e impactan, sin respetar grados de educación o clase social, además de los mitos entre la población, como:
Mito: La toxina botulínica es una sustancia para rellenar las arrugas.
Realidad: La toxina botulínica no es un relleno. Es un bloqueador del impulso nervioso de la contracción muscular, por lo que en realidad relaja el músculo y deshace la línea de expresión, y logra una duración en la relajación del músculo entre 4 y 6 meses.
Mito: La toxina botulínica deja la cara acartonada.
Realidad: El acartonamiento depende de la técnica de aplicación y de que se respete la naturalidad en la expresión facial.
Mito: La aplicación de la toxina botulínica para tratar las líneas de expresión pueden causar botulismo.
Realidad: La enfermedad sólo puede ser causada por la bacteria Clostridium Botulinum, cuando ésta entra en el organismo humano y segrega la toxina. En cambio, la toxina botulínica purificada, en dosis muy bajas y controladas, es un medicamento de gran utilidad.
Mito: La toxina puede hacer caer los párpados.
Realidad: La caída del párpado (ptosis) es ocasionada por la técnica de aplicación, no por la toxina en sí. Por eso es importante acudir a un especialista capacitado.
Mito: La toxina botulínica ocasiona dolor de cabeza.
Realidad: Se debe a la forma de aplicación. Incluso hay médicos que tratan algunas migrañas con Toxina Botulínica.
Mito: El tratamiento antiarrugas con toxina botulínica es sólo para mujeres, y para personas mayores.
Realidad: Cada vez hay más hombres que se benefician del tratamiento de toxina botulínica, además de que tienen más fuerza muscular en el rostro. Y, hay casos exitosos con pacientes tanto de 18 como de 65 años de edad. En personas mayores ayuda a que se vean más jóvenes, mientras que en la gente joven, corrigen signos de gesticulación, como el ceño fruncido.
En el marco de la campaña ¡ Cuídate, infórmate ¡ que impulsa la Fundación Mexicana para la Dermatología A.C. (FMD) con el apoyo de los laboratorios Roche, Galderma, BDF, Johnson & Johnson y Avéne, los especialistas en la piel, doctores Blanca Carlos Ortega, Enrique García Pérez y Jorge Moreno, advirtieron que en la consulta dermatológica se ha visto consecuencias en los pacientes, que han recurrido a pesudo-profesionales y/o a productos de dudosa calidad, las cuales son: incumplimiento de “lo prometido” y no hay alivio o cambios reales, llega a retrazar el tratamiento adecuado y el padecimiento se acentúa.
Además, se ha visto en algunos casos incapacidad temporal o permanente así como cicatrices visibles y permanentes.
Por lo que se debe identificar al experto ético del que no lo es, este último tienen una imagen fabricada por el contrario del otro que cuenta con una imagen ética; las credenciales académicas del profesional son reconocidas por instituciones o centros médicos, las del charlatán son de gremios sin reconocimiento oficial y medicamentos de dudosa calidad. La fuente principal de apoyo del impostor es mercadotecnia, el profesional se apoya en hechos científicos.
Asimismo, precisaron que Dysport, es la única Toxina Botulínica Tipo A de 500 unidades que brinda un alto grado de satisfacción a los pacientes y médicos especialistas, gracias a un efecto visible rápido, duradero y natural, además con total seguridad. Y, elimina las arrugas sin necesidad de cirugía, además de que no provoca efectos colaterales adversos.
El medicamento Dysport del grupo farmacéutico francés IPSEN, que cuenta con 20 productos en el mercado, fue desarrollada hace 16 años, y a partir de la purificación de la toxina botulínica tipo A, producida por la bacteria llamada Clostridium Botulinum, cuya aplicación bloquea la transmisión del impulso nerviosos a nivel de músculo, cuenta con la aprobación de la Secretaría de Salud, así como en 70 países más.
En el área cosmética está indicada en el tratamiento de líneas faciales hiperfuncionales (líneas de expresión) y en la Hiperhidrosis axilar (exceso de sudoración). Pero, debe ser aplicado exclusivamente por especialistas como dermatólogos o cirujanos plásticos previamente capacitados.
Se debe estar alerta cuando acuda a realizarse un procedimiento cosmético, pues en el caso de la charlatanería: normalmente solicitan datos del paciente (domicilio, teléfono, número de tarjetas, etc), ofrecen resultados milagrosos, aparecen fotos editadas, no existe algún responsable médico certificado y sin avales científicos.
En tanto, en los sitios formales que cuentan con un aval científico, links o recomendaciones a páginas de gobierno, son por lo regular fundaciones o asociaciones no lucrativas, existe uno o varios especialistas certificados y ofrece expectativas reales.
De igual forma, existe la industria responsable y la que no cumple con las características que avala la comunidad médica, y la diferencia existe en:
La industria responsable se guía por lineamientos éticos y morales que busca desarrollar, mediante investigación científica, nuevos productos con efectividad probada y de bajo riesgo.
La industria “pirata” o “milagro” no realiza investigación científica y carece de lineamientos éticos y morales, buscando únicamente el lucro. Promete demasiado y sus tratamientos están ligados a procesos naturales o alternativos. Se anuncian como nuevos, milagrosos o excepcionales.
La industria irregular o “pirata” recurre a lenguaje pseudos médico como desintoxicar, purificar y energizar. Se anuncian como productos que lo curan todo. Prometen resultados difíciles de medir. Llegan a contar con aval de científicos obsoletos o sin crédito profesional y no mencionan efectos secundarios negativos, sólo beneficios.
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